Artículos sobre la Discriminación por Edad
Memoria
Anual
2023
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2023
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Cambiar el lenguaje para que todo cambie
El concepto de Edadismo implica la existencia de creencias y prejuicios hacia las personas mayores. Esa imagen social influye en las personas mayores y la hacen suya, lo que repercute negativamente en su bienestar, ya que genera un impacto negativo sobre su autoestima.
En general, se asocia a las personas mayores con una pérdida de capacidades físicas y mentales y con una falta de utilidad. Quizá todo ello venga del desconocimiento, porque cuando en los encuentros intergeneracionales las personas de distintas edades interactúan entre si, siempre la reacción es positiva. Y quedan gratamente sorprendidas.
Es cierto que, con los años, se pierden algunas cosas, pero también se ganan otras. Debemos contemplar el envejecimiento como una etapa más de la vida y reflexionar porqué ponemos etiquetas negativas a las personas mayores, pero no valoramos todo lo positivo que pueden aportar. Muy probablemente, rechazamos a las personas mayores, porque no queremos envejecer.
Propuestas que deberíamos poner en marcha para decir #StopEdadismo:
- Procurar que se conozca la realidad de las personas mayores. Son personas con años y tienen una experiencia mucho mayor que las jóvenes.
- Empezar por cambiar el lenguaje, que cuando lo escuchemos nos sorprenda y lo rechacemos.
- Es importante contribuir desde todos los sectores, en mejorar la calidad de vida de las personas mayores, lo que conlleva derribar mitos en torno a la tercera edad.
- Educar, concienciar y sensibilizar a la sociedad, al igual que lo hacemos con los derechos de las mujeres o del racismo. Debemos hacer pedagogía con personas de todas las edades para erradicar la discriminación por edad.
- Revisar nuestros comentarios y nuestras actitudes con las personas mayores.
- Revisar nuestro lenguaje paternalista y nuestro comportamiento discriminatorio, porque ninguneamos la capacidad de decisión de las personas sólo porque tienen más edad que nosotros.
- Revisar los comentarios, las actitudes y los comportamientos que tenemos. Si analizáramos nuestro comportamiento con las personas mayores, nos daríamos cuenta que discriminamos varias veces al día.
- Fomentar el contacto de personas mayores con jóvenes para reforzar vínculos y mejorar la percepción que la juventud tiene de las personas mayores.
- Poner el foco de atención en las capacidades de la persona, centrarnos en aquello que hacen bien.
- Estimular sus habilidades y fomentar su autonomía personal. Dejar de utilizar un lenguaje infantilizado y la sobreprotección.
- Reconocer su capacidad de toma de decisiones personales y respetar su intimidad.
- Es responsabilidad de toda la sociedad transmitir una imagen positiva y realista del envejecimiento con el objetivo de mejorar la percepción del envejecimiento activo y saludable, que redundará en una vida volcada hacia el futuro.
Y un añadido final, que nos servirá para amplificar el mensaje: Sensibilizar, contar y difundir son las mejores herramientas para poner fin a una de las causas de marginación más comunes en el mundo, la discriminación por la edad.
Capacitación digital contra la exclusión
En una era totalmente marcada por los avances en la tecnología y una gran dependencia a los dispositivos, el papel de las personas mayores y la ruptura de la brecha digital ha cobrado un sentido fundamental en el trabajo que desempeñamos.
De estos principios nace directamente #StopBrechaDigital, un Proyecto de Capacitación Digital creado por ASISPA y dirigido a personas mayores para acercarlas y conectarlas a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
#StopBrechaDigital nace para combatir el edadismo con el aprendizaje, uso y manejo de las nuevas tecnologías. La iniciativa pretende generar y promover la autonomía y la independencia de las personas mayores dotándoles de herramientas digitales accesibles; acercar las nuevas tecnologías a estas personas para que sean utilizadas como una alternativa al ocio, al tiempo libre y como medio de comunicación con las demás; combatir la soledad no deseada y promover la interacción con otras generaciones para el intercambio de conocimientos y experiencias.
En 2023 se han impartido desde nuestra entidad, a petición del ayuntamiento de Madrid, programas de capacitación digital en dos distritos de la capital: Salamanca y Barajas en los que se han formado casi a medio millar de personas.
El aprendizaje, no sólo proporciona herramientas a las personas usuarias para poderse comunicar o simplificar las tareas del día a día si no que representa socialmente un desafío cara a cara contra el edadismo; un prejuicio que se desmorona cuando observamos cómo las personas mayores se sumergen en el mundo digital a través de sus smartphones con la misma o mayor ilusión con la que lo hacen las generaciones más jóvenes.
Son muchos los estereotipos ligados a la capacidad de aprendizaje de los mayores, por lo que es increíble verles en el aula y conocer de primera mano que no son ciertos, que ni la tecnología, ni el aprendizaje entienden de edades y que los mayores más que nunca luchan por adaptarse a un entorno desconocido y poco reconocido para ellos.
El acceso a la tecnología nos empodera como una forma de participación social, aumentando la independencia y la autonomía, brindando un sentido de pertenencia y relevancia en una sociedad donde nos hemos olvidado de los mayores.
“Mis hijos no me enseñan a utilizar el teléfono, cuando tengo dudas me lo hacen ellos, pero yo lo que quiero es aprender”. Esta en sin duda, la frase más repetida por las personas mayores que acuden a los talleres y tutorías del programa # StopBrechaDigital y es algo que nos entristece enormemente. Las creencias o suposiciones de que los mayores no son capaces de aprender sobre nuevas tecnologías, la falta de paciencia o de tiempo es todo aquello por lo que luchamos para deconstruir con este proyecto, es por ello que tantas personas acuden a consultarnos en citas individuales o a través de nuestros talleres, ya que, encuentran en estos espacios un lugar seguro y libre de prejuicios donde se reconoce la cultura del aprendizaje y el respeto a las generaciones.
La nueva era de la tecnología es un acto de resistencia contra el edadismo, una afirmación a la capacidad de adaptación de los y las mayores, de crecer y contribuir, de evolucionar y educar. En esta era ya es tiempo de reconocer y celebrar su papel como se merecen.
Para todas las edades
El concepto de edadismo nos lleva a reflexionar sobre las posibles actitudes discriminatorias no solo hacia las personas mayores, sino también hacia otros grupos etarios en diferentes etapas de la vida. Esta mirada intergeneracional presente en todas las áreas de ASISPA nos invita a considerar cómo nuestras actitudes hacia el envejecimiento pueden influir en nuestra percepción de todas las edades.
Al interactuar y colaborar en proyectos comunes, las personas jóvenes y mayores tienen la oportunidad de desafiar los estereotipos negativos y apreciar las perspectivas y experiencias únicas de cada grupo.
Esta interacción puede reducir los prejuicios y construir puentes de comunicación y empatía entre generaciones. En la red integral de servicios prestada por ASISPA se diseñan iniciativas y actividades que conectan distintas generaciones, como el programa intergeneracional de rehabilitación de viviendas realizado en colaboración con la organización de voluntariado de estudiantes universitarios Cooperación Internacional, o las diferentes acciones realizadas de manera conjunta con colegios e institutos en los distritos donde está presente nuestra actividad.
Además, estas actividades promueven un sentido de comunidad y pertenencia. Al trabajar juntas en actividades recreativas, voluntariado o proyectos de aprendizaje, las personas de diferentes generaciones pueden desarrollar vínculos significativos y fortalecer los lazos sociales dentro de la comunidad.
Esto es especialmente importante para las personas mayores, quienes a menudo experimentan aislamiento social y soledad. La participación en actividades intergeneracionales les brinda la oportunidad de conectarse y sentirse valoradas y respetadas.
Y por supuesto, las actividades intergeneracionales pueden contribuir a mejorar la salud y el bienestar de las personas mayores. Al mismo tiempo, las personas jóvenes también se benefician de la compañía y la orientación de las personas mayores, lo que puede ayudar a reducir el estrés y mejorar su bienestar emocional.
Cuando combinamos la educación sobre el envejecimiento con un contacto intergeneracional bien planificado, las acciones contra las actitudes edadistas se vuelven más efectivas.
La educación proporciona el conocimiento y la comprensión necesarios para desafiar los estereotipos, mientras que el contacto directo con personas de diferentes generaciones fomenta la empatía y el entendimiento mutuo.
En la lucha contra el edadismo, la discriminación basada en la edad, se ha demostrado que realizar intervenciones combinadas es la estrategia más efectiva. Estas intervenciones, que combinan la educación sobre el envejecimiento con el contacto intergeneracional, ofrecen una oportunidad única para desafiar los estereotipos y prejuicios relacionados con la edad.
En sociedades como la nuestra, que experimentan un evidente envejecimiento demográfico, aumentar las oportunidades para un buen contacto intergeneracional se vuelve una necesidad urgente. De lo contrario, corremos el riesgo de que el edadismo continúe en aumento, lo que podría tener graves consecuencias para el bienestar y la calidad de vida de muchas personas. Promover la intergeneracionalidad no solo beneficia a las personas mayores al combatir el edadismo, sino que también enriquece la vida de todas las generaciones al fomentar el entendimiento y la solidaridad entre ellas. Es hora de reconocer la importancia de estas relaciones y de trabajar juntos para construir una sociedad más inclusiva y respetuosa para todas las edades.
En resumen, el contacto intergeneracional es una herramienta poderosa para combatir el edadismo y promover la inclusión social. Al fomentar la comprensión mutua y fortalecer los lazos comunitarios ayuda a construir sociedades más justas e inclusivas donde personas de todas las edades sean valoradas y respetadas por igual.
Sinfonía de estereotipos
En la sociedad contemporánea, la publicidad, el cine y los referentes culturales desempeñan un papel crucial en la construcción de percepciones y estereotipos sobre la edad. A través de imágenes, narrativas y mensajes sutiles, estas formas de medios de comunicación pueden influir en la manera en que percibimos a las personas de diferentes edades y contribuir a la perpetuación de actitudes discriminatorias.
La publicidad es una poderosa herramienta para la construcción de percepciones y valores en la sociedad.
El 90% de los mensajes utilizan la imagen de la juventud para promover productos y servicios. Discursos que dejan fuera a un amplio segmento de población y que hacen que la discriminación por edad sea la tercera causa de marginación en el mundo por detrás del sexo y la raza. Amplios segmentos de población no existen. Y cuando se representan. suele hacerse de manera estereotipada, por ejemplo, como con las personas mayores, con relatos en los que se muestran frágiles, dependientes o tecnológicamente ineptas, mientras que el éxito se asocia con la belleza, la vitalidad y la juventud.
Esta representación sesgada perpetua la creencia de que la juventud es deseable y que el envejecimiento es algo negativo o no deseado. El cine y la televisión, y sus cifras de difusión masiva, también juegan un papel significativo en la formación de percepciones sobre la edad. Las películas y programas de televisión suelen retratar a las personas mayores de manera limitada, performándolas en roles estereotipados.
Los personajes mayores suelen ser representados como sabios ancianos o como personas débiles y olvidadas, lo que refuerza la idea de que la juventud es sinónimo de relevancia y poder. Esta falta de representación diversa y auténtica de las personas mayores puede contribuir a su invisibilidad y marginalización en la sociedad. A esto, le añadimos el daño colateral de actrices o integrantes de la industria cultural totalmente invisibilizadas al cumplir los cincuenta años o disfrazadas de bebé para ajustarlas y hacerlas coincidir con el canon, relegadas en el mejor de los casos a papeles secundarios, terciarios, cuaternarios… Además de la publicidad y el cine, los referentes culturales, como la literatura, el arte y la música, también pueden influir en nuestras percepciones sobre la edad.
Sin embargo, es importante reconocer que algo está cambiando y al menos somos conscientes de que la publicidad, el cine y los referentes culturales también tienen el poder de desafiar los estereotipos y promover una representación más diversa y auténtica de la edad.
Algunas campañas, iniciativas y artistas están comenzando a incluir a personas mayores en sus campañas publicitarias y producciones cinematográficas de manera más significativa, mostrándolas como individuos complejos y multifacéticos con vidas ricas y experiencias valiosas. Estas representaciones positivas pueden ayudar a contrarrestar los estereotipos negativos y promover la inclusión y la aceptación de todas las personas, independientemente de su edad.
Además, los movimientos culturales y artísticos que celebran la diversidad y la inclusión están ganando cada vez más relevancia en la sociedad. La promoción de la belleza en todas sus formas, así como el reconocimiento del valor y la relevancia de las personas de todas las edades, son elementos centrales de estos movimientos.
En conclusión, la publicidad, el cine y los referentes culturales desempeñan un papel significativo en la perpetuación del edadismo en la sociedad contemporánea pero la buena noticia es que también tienen el potencial de desafiar los estereotipos y promover una representación más diversa y auténtica de la edad. Trabajemos en ello.
La doble invisibilidad
En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 48/10 para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en la que ésta se define como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer (…)”.
En esta resolución se determina por primera vez un hecho: las mujeres son objeto de violencia por el simple hecho de ser mujeres y con el objetivo de mantener o incrementar su subordinación al género masculino. Su origen se encuentra en la falta de equidad en las relaciones entre hombres y mujeres en diferentes ámbitos y en la discriminación persistente hacia las mujeres.
Pocos años más tarde, en 1999, la propia Asamblea General proclamó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con el objetivo de dar visibilidad a un fenómeno social presente – tanto en el ámbito doméstico como en el público -, en diferentes vertientes (física, sexual, psicológica, económica, cultural y otras) y que afecta a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad avanzada. un problema global como demuestra el hecho de que el 70% de la población femenina declara haber sufrido algún tipo de agresión por motivo de género en el transcurso de su vida.
Aunque todas las mujeres, en todas partes del mundo, pueden sufrir violencia de género, algunas son particularmente vulnerables. Si la violencia de género se sostiene en la desigualdad, todos los factores que incidan en la desigualdad les hará ser más vulnerables ante dicha violencia.
En el caso de las mujeres mayores, hay que tener en cuenta que nacieron y se criaron en una época en la que las costumbres sociales establecían el poder de los hombres en todos los ámbitos y las mujeres debían estar sometidas a este poder.
Este modelo – más vigente en la actualidad de lo que pensamos -, se basaba en la desigualdad en la relación dentro de la pareja, atribuyendo el a las mujeres el rol sumiso como buenas esposas y cuidadoras de la familia, frente a un rol dominante del marido como proveedor económico. La instauración de la sumisión femenina ha venido favoreciendo y sustentando la violencia de género desde hace siglos, a lo que se suma, en el contexto actual, una visión estigmatizadora de las personas mayores, que no hace sino contribuir a la doble invisibilización de las mujeres mayores víctimas de violencia de género.
En muchos casos nos encontramos con mujeres que llevan décadas sufriendo malos tratos por parte de sus maridos y que continúan sufriéndolos, incluso en mayor medida, mientras que han de cuidarlos en sus años de vejez, perpetuándose el daño por el abuso continuado. Además, estas mujeres sufren, como parte del maltrato, de aislamiento social, lo que las aleja de los apoyos y los recursos que las podrían ayudar a salir de esas terribles e invisibles situaciones.
Desde el Movimiento #StopEdadismo creemos que es necesario evidenciar el hecho de que las mujeres mayores asumen dosis más elevadas de desigualdad y subordinación y de que son objeto de discriminación por edad en mayor medida que los hombres mayores. Esta doble discriminación está en la base de la invisibilidad de la violencia de género contra las mujeres mayores, vulneración fundamental de sus derechos humanos de la que hay que hacer consciente a la sociedad si queremos que ésta sea más justa e igualitaria.
Desafíos y soluciones
El edadismo no es exclusivo de un grupo demográfico particular. Si bien es comúnmente asociado con la discriminación contra las personas mayores en el ámbito laboral y social, también puede afectar a la juventud de diversas maneras.
El edadismo entre la juventud manifiesta a través de estereotipos negativos, falta de reconocimiento y subestimación de sus habilidades y contribuciones.
Reflexionar sobre estos desafíos es esencial para abordarlos de manera efectiva y promover una sociedad más equitativa.
Uno de los principales retos a los que enfrentan los y las jóvenes es la falta de reconocimiento de sus habilidades y logros. A menudo se les subestima debido a su falta de experiencia o a la percepción de que son menos capaces que sus colegas mayores. Esta actitud puede socavar su confianza y su autoestima, dificultando su progreso profesional y personal.
Podemos añadir a la lista otros estereotipos, como la percepción de que son perezosos/as, irresponsables o poco confiables. Estos prejuicios pueden influir en las decisiones de contratación, promoción y acceso a oportunidades educativas, limitando las opciones y perspectivas.
Para abordar el edadismo entre los jóvenes, es fundamental promover una cultura de respeto y reconocimiento de las habilidades y contribuciones de todas las personas, independientemente de su edad.
Esto incluye fomentar la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral y educativo, así como desafiar los estereotipos negativos y las percepciones injustas sobre los jóvenes.
Una posible solución es aumentar la conciencia una realidad discriminatoria y sus efectos perjudiciales entre la juventud en particular y la sociedad en general.
Esto puede lograrse a través de campañas de sensibilización, programas educativos y discusiones abiertas sobre el tema en las escuelas, lugares de trabajo y medios de comunicación. Al educar a las personas sobre el edadismo y sus consecuencias, podemos fomentar una mayor comprensión y empatía hacia los jóvenes y promover una cultura de inclusión y respeto mutuo.
Esto puede incluir la implementación de políticas y prácticas de contratación y promoción basadas en el mérito y la capacidad, en lugar de la edad o la experiencia. Al proporcionar oportunidades equitativas para todos los equipos profesionales, independientemente de su edad, podemos fomentar un ambiente de trabajo más inclusivo y diverso.
El edadismo entre los y las jóvenes es un problema que requiere una respuesta colectiva y comprometida. Al promover una cultura de respeto y reconocimiento de las habilidades y contribuciones de todas las personas, podemos construir una sociedad más justa para las generaciones presentes y futuras.
El espejismo de la belleza
La búsqueda obsesiva de la belleza y la juventud eterna como única moneda de cambio válida en nuestras sociedades líquidas (y no tan líquidas), genera, potencia y agrava los comportamientos y actitudes edadistas. La discriminación basada en la edad, se manifiesta de diversas maneras en diferentes ámbitos de la vida, y una de sus manifestaciones más evidentes es la tiranía de los cánones de belleza imperantes.
Una losa que afecta a las personas de todas las edades, independientemente de su red social, su filtro retocador o su plataforma de contenidos en streaming… un glitch que perpetúa prejuicios y estereotipos dañinos.
Los cánones de belleza contemporáneos de la publi, de las pelis, de los y las influencers suelen idealizar la juventud, promoviendo la imagen de cuerpos delgados, tonificados y sin arrugas como el ideal de belleza deseable. Todas Barbie. Esta obsesión con la juventud crea una presión implacable sobre las personas, y no solamente las mujeres, para mantener una apariencia juvenil a cualquier costo.
Como resultado, se instalan en nuestras vidas panaceas como la cirugía estética, el uso excesivo de productos cosméticos y dietas extremas, con su devastador precio físico, emocional y comunitario.
El edadismo se entrelaza con estos estándares de belleza para relegar a quien se sale de la norma a un estatus de invisibilidad y marginación. Las arrugas, las canas y otros signos naturales del envejecimiento son vistos como defectos que deben ser corregidos o disimulados, en lugar de ser celebrados como parte integral de la experiencia humana. La normalidad es excluida de la narrativa de la belleza y la moda, y se enfrentan a la discriminación en el lugar de trabajo, en la atención médica, en la comunidad y en otros aspectos de la vida cotidiana.
Y esto no afecta solamente a las personas mayores… El radio de acción de esa tiranía alcanza a los demás grupos etarios….esta obsesión con la juventud también tiene un impacto negativo en las personas jóvenes, y en las de 30, 40 ó 50…, se internaliza la idea de que la belleza y el valor están intrínsecamente ligados a la edad.
Esta percepción distorsionada puede llevar a una baja autoestima, trastornos alimentarios y una búsqueda constante de la perfección física, que a menudo es inalcanzable y destructiva.
Es importante reconocer que la belleza es diversa y subjetiva, y que la verdadera trasciende los estándares impuestos por la sociedad. Celebrar la belleza en todas sus formas, incluidas las marcas del tiempo que adornan el rostro y el cuerpo, es fundamental para combatir el edadismo y promover la inclusión y la aceptación de todas las personas, independientemente de su edad.
Además, es esencial desafiar activamente los cánones de belleza y trabajar hacia una representación más inclusivay diversa en los medios de comunicación, la publicidad y la industria de la moda. Esto implica ampliar la definición de lo que se considera hermoso y celebrar la belleza en todas las etapas de la vida, desde la juventud hasta la vejez.
La educación y la sensibilización nos aparecen aquí, una vez más, como las herramientas más poderosas en la lucha contra el edadismo y la tiranía de los cánones de belleza. Promover la comprensión y el respeto hacia las personas de todas las edades, así como desafiar los estereotipos y prejuicios arraigados, es fundamental para crear una sociedad más inclusiva y equitativa.
Una sociedad en la que todas las personas sean valoradas y respetadas, independientemente de su edad o apariencia física.
Más talento senior
La discriminación laboral por edad persiste como un desafío significativo en España, planteando cuestiones fundamentales sobre la inclusión en el mercado laboral contemporáneo. En ASISPA creemos que se trata de un reto que nos ofrece nuevas oportunidades.
Más del cincuenta por ciento de las personas que trabajan en ASISPA tiene más de 50 años. En muchas empresas y organizaciones cada vez se valora más el talento senior.
Pero, a pesar de los avances en materia de igualdad de oportunidades, las personas mayores siguen enfrentando barreras discriminatorias que limitan su participación plena y efectiva en el ámbito laboral.
¿Cómo se manifiesta esta forma de discriminación en el entorno laboral?
¿Qué impacto tiene en las personas afectadas y en la sociedad en su conjunto?
La discriminación por edad tiene un impacto particularmente significativo en aquellos mayores de 50 años. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en el primer trimestre del año 2022, el desempleo entre personas mayores de 50 años representó casi el 50% del aumento total de desempleados en España. Este aumento dramático en el desempleo entre los trabajadores y las trabajadoras mayores destaca la urgencia de abordar este problema de manera efectiva.
Para muchas personas, la edad se percibe como un obstáculo para acceder a oportunidades laborales significativas, como la contratación y la promoción. A menudo, se enfrentan a estereotipos negativos relacionados con la productividad, la capacidad de adaptación y la tecnología. Estos prejuicios pueden influir en las decisiones de contratación y contribuir a su exclusión del mercado laboral.
Sin embargo, es importante reconocer el valor único del talento senior y los beneficios que aporta a los equipos de trabajo.
Los equipos intergeneracionales ofrecen una combinación de conocimientos, habilidades y perspectivas que pueden mejorar la productividad y la innovación en el lugar de trabajo.
La diversidad generacional fomenta un ambiente de aprendizaje continuo y colaboración, enriqueciendo la cultura organizacional y promoviendo la creatividad.
A pesar de estos beneficios evidentes, las personas mayores que pierden su empleo o tienen dificultades para encontrar trabajo debido a su edad enfrentan desafíos significativos. La falta de empleo puede tener consecuencias devastadoras para la autoestima, el bienestar emocional y la estabilidad financiera de los individuos mayores. Además, la reinserción laboral puede resultar especialmente difícil para aquellas personas de 45-50 años, quienes enfrentan estereotipos arraigados y barreras estructurales en el mercado laboral.
Es fundamental que las organizaciones y empresas adopten un enfoque proactivo y centrado en la inclusión.
Esto incluye promover una cultura laboral positiva respecto a la edad, fomentar la diversidad generacional y ofrecer formación específica en materia de diversidad para reducir estereotipos y prejuicios. Además, es crucial garantizar igualdad de oportunidades y desarrollar programas de desarrollo profesional y formación accesibles para todas las edades.
La discriminación por edad en el ámbito laboral representa un desafío significativo que requiere una respuesta colectiva y coordinada.
Al valorar y aprovechar el talento senior, podemos construir entornos laborales más inclusivos, equitativos y productivos para todas las generaciones. Al hacerlo, no solo mejoramos las perspectivas de empleo de las personas mayores, sino que también fortalecemos la sociedad en su conjunto.
Memoria anual ASISPA 2023
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