¿Qué siente una persona con discapacidad visual al cruzar una calle, enfrentarse a un semáforo, o hacer la compra?
En la edición 121 del Certificado de Profesionalidad en “Atención Sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales”, subvencionado por la Comunidad de Madrid y gestionado por ASISPA, nuestras alumnas enfrentaron un reto singular: experimentar el mundo desde la perspectiva de una persona con discapacidad visual.
Nuestras estudiantes lo vivieron en primera persona para comprender la inseguridad y los desafíos que estas situaciones cotidianas pueden presentar.
Para aumentar la dificultad, también simularon la «marcha parkinsoniana», aprendiendo técnicas específicas de acompañamiento para esta patología, asegurando la correcta colocación de las manos para brindar la máxima seguridad.
Algunos de los comentarios que nos hicieron tras tener que caminar cruzando la plaza de Marqués de Vadillo, con semáforos, escaleras, desniveles, o tener que entrar en una tienda y tener que acertar con las monedas y el cambio, fueron:
Belén:
“Me sentí agobiada. La gente pasaba y me asustaba, pero mi compañera me hizo sentir muy segura, describiéndome cada detalle durante la marcha.”
Montse:
“A la hora de comprar, me sentí completamente perdida. Confiar en que la persona que te atiende sea amable es crucial. Confundí una moneda de 20 céntimos con una de 50, y el dependiente tuvo que ayudarme. La sensación de estirar la mano y esperar el dinero es muy distinta a lo que experimentamos en la vida diaria.”
Justina:
“Sentí mucha inseguridad. Un camino corto se me hizo larguísimo. La necesidad de querer ver es muy complicada, y ubicar los pies en cada paso sin referencias visuales es difícil. Los semáforos no solo se identifican por el sonido, sino también por la forma de las baldosas en el suelo.”
Esta experiencia les ha permitido entender mejor las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad visual. Reconocen la importancia de mostrar empatía, paciencia, y una comunicación clara, así como la necesidad de una formación adecuada para proporcionar la mejor atención posible a los usuarios.
ASISPA: Comprometidos con una formación que promueve la empatía y la calidad en el cuidado.