El vínculo afectivo que se crea entre las personas mayores y los animales es indiscutible. Existen numerosos estudios que aseguran que compartir tiempo con animales domésticos ayuda a disminuir la tensión arterial y permite mejorar la actividad cerebral. Los animales son una gran terapia para las personas mayores, dan compañía y gracias a ellos también se pueden estimular las emociones y trabajar de manera muy amplia todos los aspectos cognitivos.

Por eso, disfrutar de la compañía de un perro o un gato puede hacer que mejore el bienestar de nuestros mayores y aumente su calidad de vida. Mía ayudó el pasado 17 de enero a realizar las terapias en el CDM Ciudad Pegaso, conmemorando así a su patrón San Antón.