Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha para sensibilizar sobre esta enfermedad neurodegenerativa, dar visibilidad a las personas que conviven con ella y a sus familias, y recordar la importancia de continuar avanzando en investigación, prevención, atención y apoyos.

Con motivo de este día, desde la Residencia Soto Fresnos de ASISPA se han desarrollado diferentes actividades centradas en algo que permanece más allá de los recuerdos: la historia de vida y la identidad de cada persona.

Cartas al futuro: poner en valor cada historia de vida

A través del taller “Cartas al futuro”, las personas participantes han tenido la oportunidad de compartir experiencias, aprendizajes, emociones y momentos significativos de sus vidas.

Junto a esta actividad, el “Pasaporte de Vida” ha permitido realizar un recorrido por las experiencias y logros que forman parte de cada trayectoria personal.

Porque somos mucho más que nuestros recuerdos. Cada persona ha recorrido un camino propio, construido a partir de experiencias, relaciones, decisiones, aprendizajes y afectos que forman parte de su identidad.

Una huella que permanece

Otra de las iniciativas desarrolladas ha sido el Árbol de Huellas, una representación colectiva que nos recuerda que cada vida cuenta y cada historia importa.

Cada persona deja una marca única en quienes forman parte de su entorno. Aunque algunos recuerdos puedan desvanecerse como consecuencia de la enfermedad, los vínculos, las emociones compartidas y la huella que dejamos en otras personas permanecen.

Esta mirada resulta especialmente importante cuando hablamos de Alzheimer: detrás de un diagnóstico continúa estando la persona, con su identidad, sus preferencias, sus emociones y su propia historia de vida.

Cuidar también es escuchar y acompañar

La atención a las personas que conviven con Alzheimer implica mucho más que responder a sus necesidades cotidianas. Supone conocer su historia, escuchar, acompañar, respetar sus preferencias y generar espacios en los que puedan seguir participando y sintiéndose parte de su entorno.

Los pequeños gestos, las conversaciones, una actividad compartida o una muestra de afecto pueden convertirse en momentos significativos.

En este Día Mundial del Alzheimer queremos reconocer especialmente la labor de todo el equipo de profesionales de la Residencia Soto Fresnos. Con su cercanía, dedicación y acompañamiento cotidiano, contribuyen a que cada persona continúe siendo protagonista de su propia historia.

Desde ASISPA, nosotros y nosotras seguimos trabajando para promover una atención centrada en las personas, respetando su identidad y poniendo en valor aquello que las hace únicas.

Porque cuidar también significa escuchar, compartir y crear momentos con sentido.

Detrás de cada recuerdo hay una historia y, detrás de cada historia, una persona que merece ser escuchada, respetada y acompañada.

ASISPA

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