Durante este mes de julio, en la Residencia Soto Fresnos hemos seguido disfrutando de una de las actividades más especiales del verano: la visita de los niños y niñas del campamento de verano.
Junto a sus monitores y monitoras, y con la participación de nuestro equipo, hemos compartido jornadas llenas de juegos, bailes, risas y momentos de ilusión. Estos encuentros intergeneracionales crean espacios de convivencia donde personas de distintas edades aprenden unas de otras, fortalecen vínculos y comparten experiencias que dejan una huella muy positiva.
La energía, la espontaneidad y el cariño de los más pequeños, unidos a la experiencia y la calidez de las personas mayores, convierten cada encuentro en una oportunidad para disfrutar, fomentar la participación y seguir creando recuerdos compartidos.
Desde la Residencia Soto Fresnos queremos agradecer a los niños y niñas, así como a sus monitores y monitoras, que hayan compartido con nosotros y nosotras estos bonitos momentos. ¡Esperamos seguir disfrutando de muchas más actividades juntos!